Lolita

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-lita: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.


Título: Lolita
Autor: Vladimir Nabokov
Editorial: Anagrama
Año: 2003 (1955)
Nº páginas: 392
ISBN: 9788433968272



SINOPSIS
  La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nínfulas y el incesto.

Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadísima violencia, narrado, a la vez con autoironía y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert.

Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel.

En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los pic-nics de Lewis Carrol.




CRÍTICA
El término "lolita" se usa actualmente para referirse a pre-adolescentes o adolescentes consideradas muy seductoras y provocativas, especialmente si son menores de edad. Hace falta destacar que el mismo Nabokov describía a Humbert como una persona odiosa y que el concepto está muy lejos de la idea de pedofília o hebefilia.

Lolita fue llevada a la gran pantalla por el mismísimo Stanley Kubrick en 1962 (con James Mason, Shelley Winters, Peter Sellers y Sue Lyon) y, otra vez, en 1997 por Adrian Lyne.

La novela esta escrita en primera persona, en voz de Humbert Humbert, y relata su historia como si estuviera declarando ante un jurado, Humbert se presenta como una víctima de Lolita e intenta justificar un comportamiento que sabe que es del todo reprochable.

La narración exquisita, casi poética, incluso los hechos más deplorables y macabros.

Tenemos que pensar que la novela se escribió a mediados del siglo pasado y que, a pesar de ser un topicazo, eran otros tiempos y a pesar de estar clasificada de erótica y causar un gran revuelo la novela no tiene ninguna escena de sexo explícito.

Humbert hace un recorrido por su vida hasta dar con el origen de esa atracción por las nínfulas, como él las llama, esas niñas-mujer que mezclan sensualidad e inocencia a partes iguales, intentando que el lector empatice con él. 
Los hechos se narran con ese punto de ironía que tienen las grandes tragedias, y se aprecia un trasfondo de crítica social, sobre todo hacia las familias de clase media y la clase de educación se les da a estas niñas que quieren ser mujeres demasiado pronto.

Todo esto envuelto en la vida de moteles infectos y costumbre nómadas que llevan a todo lo largo del sur de Estados Unidos.

Ahora que he acabado la novela no sabría decir  quien fue víctima o verdugo, él la adoraba y ella se aprovechó para conseguir lo que quería.


La lectura me ha parecido lenta, en realidad tiene muy poca acción, solo es el pasar de los días y los años, a excepción del inicio y el final de la novela, donde se precipitan todos los acontecimientos.

Sé que es un clásico, y que no debería decir esto, pero no me ha enganchado en ningún momento.

Le concedo tres barriles porque es indiscutible que es un hito de la literatura universal, del que poco o mucho todo el mundo ha oído hablar y conoce.


VALORACIÓN: 3/5

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